Podemos e Irene Montero: mi reflexión sobre vivienda, riqueza y justicia social

La desigualdad de oportunidades es un problema serio, y comprendo la preocupación social que expresan Podemos e Irene Montero cuando hablan de derechos y…
La desigualdad de oportunidades es un problema serio, y comprendo la preocupación social que expresan Podemos e Irene Montero cuando hablan de derechos y distribución de riqueza. Sin embargo, para mí, la justicia social exige algo más que identificar un conflicto entre propietarios e inquilinos, empresas y trabajadores o ricos y pobres.
En vivienda, por ejemplo, considero imprescindible proteger a personas vulnerables y combatir los abusos. Pero también debemos estudiar por qué no se construye suficiente vivienda asequible donde existe demanda, qué retrasos urbanísticos se pueden reducir y cómo movilizar suelo y edificios sin generar inseguridad jurídica.
No identifico la riqueza privada con un problema moral. Una empresa que innova y contrata puede mejorar muchas vidas. Mi preocupación aparece cuando los privilegios, las barreras de entrada o los desequilibrios fiscales impiden que otros puedan prosperar. Por eso defiendo competencia, equidad tributaria y servicios públicos que hagan posible el ascenso social.
Quiero que la política social deje de medirse por la intensidad de sus consignas. La mediría por la reducción de la exclusión residencial, el aumento de ingresos disponibles, la calidad del empleo y la capacidad real de una persona de construir un proyecto de vida. La dignidad no pertenece a ninguna ideología.