Pedro Sánchez y el 29N: mi reflexión sobre la España que merece vivir mejor

Las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 son una oportunidad para hablar de algo más importante que el destino de un presidente: el destino…
Las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 son una oportunidad para hablar de algo más importante que el destino de un presidente: el destino cotidiano de millones de personas. La convocatoria fue publicada en el BOE mediante el Real Decreto 806/2026. En mi opinión, una cita electoral no debería convertirse en una competición de insultos, sino en un examen público de resultados.
Cuando escucho al presidente Pedro Sánchez hablar de avances sociales, me pregunto qué significan esos avances en la vida de quien no logra independizarse, de una familia que dedica buena parte de su salario al alquiler o de un autónomo que trabaja muchas horas para mantener abierto su negocio. No niego el valor de las políticas públicas; precisamente por eso exijo que podamos evaluar sus efectos y sus costes.
Yo entiendo el desarrollo como un proceso integral: oportunidades económicas, salud, vivienda, educación, libertad y dignidad. Las cifras macroeconómicas importan, pero pierden sentido cuando se presentan aisladas de la experiencia de las personas. Propongo indicadores comprensibles de bienestar, publicados periódicamente y sometidos a examen independiente.
No pido adhesiones personales ni chequeos ideológicos. Pido que quien aspire a gobernar explique qué hará, con qué recursos, en qué plazos y cómo sabremos si ha funcionado. La España que merece vivir mejor será la que sustituya las promesas interminables por compromisos verificables.