Miriam González Durántez y Democracia 21: dos formas de entender la renovación de España

Opinión · Por Marco Musumeci D'Agata · 11 de octubre de 2026

Ilustración editorial de Miriam González Durántez y Democracia 21: dos formas de entender la renovación de España

La aparición de Democracia 21, impulsada por Miriam González Durántez, me parece un síntoma de una demanda comprensible: muchos ciudadanos desean…

La aparición de Democracia 21, impulsada por Miriam González Durántez, me parece un síntoma de una demanda comprensible: muchos ciudadanos desean instituciones capaces de resolver problemas sin permanecer atrapadas en una rivalidad perpetua. Su candidatura para las elecciones de noviembre ha sido presentada públicamente y merece ser valorada por sus propuestas, no por etiquetas apresuradas.

Comparto la idea general de modernizar la política. Pero entiendo la renovación de una manera particular: cambiar a quienes gobiernan sirve de poco si no cambiamos cómo se decide, cómo se presupuestan los servicios y cómo se fiscalizan los resultados. Un partido nuevo puede reproducir hábitos antiguos si no introduce controles exigentes sobre sí mismo.

Mi enfoque del desarrollo socioeconómico integral comienza por medir la experiencia de las personas. Me importan la facilidad para abrir un negocio, el tiempo necesario para una prueba médica, el acceso a una vivienda y el trato al ciudadano que hace una gestión. Una reforma institucional debe poder traducirse en mejoras perceptibles y cuantificables.

No pretendo atribuir a Democracia 21 ideas que aún deba explicar con detalle. Prefiero plantear una comparación constructiva: frente a la mera promesa de regeneración, quiero compromisos públicos, indicadores independientes y responsabilidades claras cuando una política fracasa. La renovación empieza cuando el poder acepta ser evaluado.