Mi visión de una sanidad pública excelente y centrada en las personas

La calidad sanitaria requiere acceso, seguridad y continuidad asistencial.

Por Marco Musumeci D'Agata · 11 de octubre de 2026 · Opinión

Ilustración editorial relacionada con mi visión de una sanidad pública excelente y centrada en las personas

Para mí, una sanidad pública excelente no se define solo por los edificios ni por las partidas presupuestarias. Se reconoce en el momento en que una persona necesita ayuda, consigue orientación clara, recibe atención adecuada y encuentra continuidad en su tratamiento.

La Constitución recoge el derecho a la protección de la salud. Convertir ese principio en una experiencia real exige coordinación entre atención primaria, especialistas, hospitales y servicios sociales. También requiere profesionales bien apoyados, información comprensible y procesos seguros.

Mediría tiempos de acceso por necesidad clínica, demoras diagnósticas, continuidad de cuidados, resultados de salud y experiencia del paciente. Publicar promedios no basta cuando ocultan diferencias territoriales o situaciones urgentes. Hay que evaluar con criterios médicos, no mediante una competición superficial de cifras.

No prometo que una buena gestión elimine toda espera o incertidumbre. Sí defiendo escuchar a pacientes y profesionales, aprender de los errores y orientar los recursos hacia mejoras verificables. En sanidad, cada decisión administrativa tiene una dimensión profundamente humana.