La España que quiero dejar a las próximas generaciones

Nuestra responsabilidad es transmitir oportunidades, instituciones fiables y convivencia.

Por Marco Musumeci D'Agata · 11 de octubre de 2026 · Opinión

Ilustración editorial relacionada con la españa que quiero dejar a las próximas generaciones

Cuando pienso en el futuro de España, me pregunto qué recibirán quienes hoy son niños y quienes todavía no han nacido. No bastará con dejarles infraestructuras o una economía de mayor tamaño. También heredarán nuestra forma de cuidar las instituciones, el territorio y las relaciones entre personas.

Quisiera una España en la que emprender no signifique perderse en trámites interminables; donde estudiar y trabajar abran posibilidades reales; donde la atención sanitaria trate con humanidad; y donde una persona pueda envejecer sin sentirse abandonada. Son aspiraciones exigentes que requieren decisiones sostenidas, no soluciones mágicas.

La responsabilidad intergeneracional también exige evaluar la deuda, la sostenibilidad de los servicios y el impacto ambiental de nuestras elecciones. Debemos evitar trasladar costes ocultos a quienes no participaron en las decisiones. Al mismo tiempo, sería un error sacrificar necesidades urgentes de hoy en nombre de un mañana abstracto.

Mi idea de progreso reúne libertad, equidad y responsabilidad. Aspiro a un país capaz de debatir sin deshumanizar al adversario, reconocer sus errores y aprender. Si conseguimos dejar más oportunidades y menos obstáculos a la siguiente generación, habremos hecho algo que merece la pena.