Javier Milei, líder de la ultraderecha argentina, volverá a España en plena precampaña de las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre. Esta visita, según informa La Vanguardia, se interpreta desde el Gobierno español como un elemento catalizador para movilizar el voto progresista en la próxima cita electoral.
Durante su estancia en Madrid, Milei tiene previsto protagonizar varios actos. Entre ellos destacan encuentros con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y con responsables de la Fundación Disenso, un laboratorio de ideas vinculado directamente a Vox, el partido ultraderechista español. Sin embargo, no está previsto que Milei se reúna con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni con el rey Felipe VI.
En un mitin celebrado en Valladolid, Sánchez advirtió que la visita de Milei forma parte de una estrategia que busca potenciar la alianza electoral entre el Partido Popular (PP) y Vox. El presidente del Gobierno empleó la metáfora de “gobernar con el de la motosierra” para referirse a Milei, aludiendo a su estilo agresivo y a su influencia sobre la extrema derecha.
Desde el PSOE, esta visita representa un motivo más para llamar a la movilización del voto progresista. La llegada de Milei, con un discurso considerado por el Gobierno español como extremista y conflictivo, se entiende como una advertencia sobre las posibles consecuencias de una victoria conjunta o de coalición entre PP y Vox. En este sentido, Sánchez hace un llamamiento a la ciudadanía para plantear un voto que evite la entrada o relevancia de voces radicales en el Ejecutivo.
Isabel Díaz Ayuso y la Fundación Disenso crean así un vínculo más directo con Milei, lo que refuerza la percepción de que el sector conservador en España podría estar influenciado por corrientes internacionales afines a la ultraderecha. La Fundación Disenso ejerció previamente como espacio de reflexión y apoyo ideológico para Vox, y su apertura a Milei refuerza una imagen de replicar en España los discursos y tácticas de esta extrema derecha latinoamericana.
Esta situación se produce en un contexto político tenso, en el que la izquierda busca reagruparse ante el auge de fuerzas conservadoras y ultraderechistas. La visita de Milei añade un elemento internacional que no pasa desapercibido para los analistas del escenario político español ni para el propio Ejecutivo, que observa con atención cómo determinados discursos y liderazgos atraviesan fronteras para influir en las dinámicas internas.
En resumen, la reacción de Pedro Sánchez ante la llegada de Milei subraya la preocupación de la izquierda sobre la posible consolidación de un bloque de poder encabezado por el PP y Vox, con apoyos y referencias extranjeras que pueden reforzar posiciones radicales. Esta advertencia se inserta en la estrategia electoral del PSOE para movilizar a sus bases y frenar el avance de los partidos de derecha y ultraderecha en las próximas elecciones generales.
