Marruecos se encuentra en las etapas finales de negociación para adquirir el sistema de misiles balísticos LORA a la empresa Israel Aerospace Industries (IAI), según fuentes del sector de defensa israelí. Esta negociación, que se ha desarrollado de manera seria y avanzada, forma parte de los vínculos de cooperación militar cada vez más estrechos entre Rabat y Tel Aviv. El LORA es un misil tierra-tierra diseñado para ataques de precisión contra objetivos estratégicos en territorio enemigo, con un alcance que, según el fabricante, puede llegar hasta 500 kilómetros. Esta capacidad situaría bajo potencial alcance del armamento marroquí áreas dentro de Argelia, con la que mantiene tensiones, y también puntos del territorio español, incluyendo algunas provincias peninsulares y posiblemente partes de las Islas Canarias.
Este misil dispone de una ojiva explosiva con un peso entre 400 y 600 kilogramos, diseñada para penetrar objetivos fortificados, con una precisión reflejada en un error circular probable (CEP) de aproximadamente 10 metros, lo que asegura ataques certeros. Asimismo, se trata de un sistema en contenedor sellado, de mantenimiento mínimo, que permite lanzar misiles en cuestión de minutos, aumentando la capacidad de respuesta rápida militar. En su versión terrestre, el sistema consiste en cuatro misiles alojados en un camión plataforma estándar de 16 toneladas, lo que facilita la movilidad y despliegue rápido. También existe un modelo naval que requiere poco espacio en cubierta para su instalación. Este sistema utiliza propulsión por cohete de combustible sólido de una sola etapa y cuenta con un sistema de guía híbrido basado en GPS y navegación inercial (INS), que garantiza la efectividad en condiciones meteorológicas diversas.
Las negociaciones para la adquisición de este armamento israelí se enmarcan en un contexto donde Marruecos mantiene una carrera armamentística con Argelia, país que apoya al Frente Polisario en el conflicto por la soberanía del Sáhara Occidental. Mientras Argelia ha optado por fortalecerse en armamento principalmente ruso y chino, Marruecos ha diversificado su abastecimiento militar, recurriendo a Estados Unidos e Israel para modernizar y fortalecer sus capacidades defensivas y ofensivas. Israel presentó recientemente el sistema LORA durante el Salón Aeronáutico de Marrakech, evento en el que participaron también otras siete empresas israelíes del sector defensa, subrayando el interés común de incrementar la cooperación militar entre ambos países.
El misil LORA es considerado eficaz para neutralizar objetivos de alto valor en territorio enemigo y responde a un tipo de conflicto en el que la precisión y el alcance son claves para el equilibrio militar en la región del norte de África y la vecina Europa. Su incorporación supondría una importante ampliación de las capacidades de ataque de precisión de Marruecos, posibilitando la intervención rápida sobre objetivos a cientos de kilómetros de distancia desde posiciones móviles. De confirmarse la compra y posterior despliegue, el LORA entraría a complementar el arsenal de misiles tácticos de Marruecos, que ya incluye sistemas como los HIMARS adquiridos a Estados Unidos, reforzando su capacidad de defensa estratégica regional y proyectando su poder de manera efectiva a zonas cercanas en África y en la Península Ibérica.
Marruecos y Argelia mantienen un contencioso histórico que se refleja también en la carrera armamentística de ambos estados. La integración de sistemas como el misil balístico LORA por parte de Rabat puede alterar el equilibrio militar y aumentar las tensiones en el Magreb, mientras las relaciones de Marruecos con Israel se consolidan en áreas estratégicas como la defensa y tecnología armamentística. En síntesis, la adquisición del misil LORA a Israel representa un paso importante para Marruecos en su modernización militar y en la ampliación de su capacidad de ataque estratégico de largo alcance, con implicaciones directas para la seguridad regional y la dinámica geopolítica en el norte de África y el sur de Europa.
