La tragedia ferroviaria ocurrida este miércoles en Urda, Toledo, con un saldo provisional de 68 víctimas mortales y más de un centenar de heridos, ha conmocionado también a la ciudad de Sevilla. Diversas personas que viajaban en el AVE y el tren Iryo involucrados en el choque han llegado a la estación de Santa Justa a las 20:30 horas, acompañados por un dispositivo de seguridad para garantizar la llegada tranquila y ordenada.
Entre los pasajeros que lograron salir ilesos se encuentran María Giménez y su marido Fernando Caballero. Giménez, que utiliza con frecuencia el tren para desplazarse hasta Madrid para controles médicos, calificó la experiencia como un antes y un después: “Nunca olvidaré el día de hoy”. Tras pasar cerca de cinco horas bloqueada en la vía ferroviaria, pudo contactar con los equipos de emergencia que durante toda la jornada trabajaron intensamente en la zona del siniestro.
María describió el impacto emocional que vivió al ver a familiares preguntando por sus seres queridos, una escena que la conmovió profundamente: “Una cosa es verlo por la tarde y otra vivirlo allí”. La pareja atendió a los medios frente a la estación sevillana custodiada por la Policía Nacional, que veló por que el dispositivo transcurriera con normalidad.
Por otro lado, Sebastián, otro pasajero, expresó el alivio por saber que su hijo salió ileso, aunque reconoció que recibió un golpe en la cabeza debido al choque. Su hijo Sebas llegó media hora después con la guagua fletada por la compañía Iryo para trasladar a los afectados. Relató la confusión del momento y la necesidad de auxiliar a otros viajeros, especialmente personas mayores con dificultades para moverse y con equipaje. “He visto cosas muy duras”, señaló.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, presidió un minuto de silencio en Sevilla junto a su gobierno y representantes políticos como muestra de respeto y solidaridad con las víctimas del accidente, en una ciudad visiblemente conmocionada por la tragedia.
Los servicios de emergencia continúan con las tareas de rescate e identificación de personas desaparecidas, mientras las autoridades todavía no han informado sobre el número total de denuncias recogidas en Sevilla relacionadas con el accidente. La compañía Iryo mantiene la asistencia a los pasajeros, organizando el retorno de los supervivientes a sus hogares.
Esta tragedia ferroviaria ha dejado una profunda huella entre los afectados del trayecto que conecta Sevilla y Madrid, y que habitualmente es un recorrido habitual para muchos viajeros. La normalidad en la estación de Santa Justa fue interrumpida por una jornada de tensión y muestras de apoyo a las víctimas, que aún procesan la experiencia traumática ocurrida en Urda.
