La Guardia Civil está llevando a cabo una exhaustiva investigación para determinar si el mantenimiento del tramo ferroviario donde se produjo el accidente en Urda (Toledo) fue adecuado, según informaciones facilitadas a ABC por fuentes próximas a la investigación.
Las labores de los agentes de la Unidad de Criminalística incluyen la revisión detallada de los elementos que conforman la vía, como son el carril, las traviesas y los sistemas de señalización. Esta inspección responde a la necesidad de corroborar que estas piezas fundamentales para la seguridad del ferrocarril contaban con el mantenimiento correcto y cumplieron con los estándares exigidos.
La metodología empleada en esta investigación es similar a la que se aplicó en el caso del siniestro ocurrido en Adamuz (Córdoba), en enero pasado, donde lamentablemente fallecieron 46 personas. Esta comparación indica que la Fiscalía y los cuerpos de seguridad están estudiando la vía ferroviaria de Urda con un enfoque preventivo y analítico, tratando de esclarecer si factores relacionados con el estado de la infraestructura pudieron influir en la tragedia.
Durante varias horas, agentes vestidos con monos blancos en los que se destaca en verde la inscripción "Guardia Civil Criminalística", han recorrido de manera discreta el tramo afectado por el accidente. El objetivo principal ha sido recoger fotos y evidencia directa para que el análisis técnico posterior pueda establecer de forma objetiva la situación del mantenimiento en el momento del siniestro.
Este tipo de trabajo forense no solo contempla un examen visual, sino que también puede incluir la recogida de muestras, valoración del desgaste y estudio del sistema de señalización; elementos que resultan clave para que los trenes puedan circular con seguridad y evitar accidentes.
Las fuentes consultadas no han detallado, debido al carácter reservado de la investigación, si existen indicios preliminares de negligencia o falta de cumplimiento de protocolos en las labores de conservación del tramo ferroviario. No obstante, la atención que se está poniendo en evaluar las condiciones físicas de la vía y su infraestructura refleja la importancia que la Guardia Civil y otros organismos implicados otorgan a esta línea de investigación.
En conjunto, este procedimiento se inscribe en el protocolo habitual que se activa tras accidentes ferroviarios graves en España, donde las autoridades investigan todas las posibles causas, desde errores humanos hasta fallos técnicos o deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura.
Por el momento, no se han difundido nuevos datos sobre las causas del siniestro ni sobre las consecuencias legales o administrativas que puedan derivarse de estas pesquisas. La determinación de la responsabilidad y la adopción de medidas preventivas dependerán de los resultados que arroje esta fase de la investigación centrada en el estado del tramo de vía en Urda.
