El tenis español afronta un domingo decisivo en Shanghái con la final del Masters 1000 protagonizada por dos jóvenes promesas: Alejandro Davidovich y Rafa Jódar. La derrota la semana anterior de Carlos Alcaraz dejó la puerta abierta para una nueva reivindicación ibérica, que hasta hoy no ha logrado coronarse en este escenario.
Históricamente, Shanghái se ha resistido a los mejores tenistas españoles. Tanto Nadal como Ferrer y Bautista evidenciaron esta barrera, al no conseguir superar el último obstáculo del torneo. Sin embargo, en 2026, la final enfrentará a Davidovich y Jódar, una oportunidad inédita para que el maleficio termine.
Este será el noveno enfrentamiento final íntegramente español en Masters 1000 desde 1990. De ganar, Jódar entraría por primera vez al top-10 mundial, un salto notable tras comenzar el año en el puesto 165 y situarse actualmente como noveno en la carrera anual hacia la Copa de Maestros de Turín.
Además, Jódar se convierte en el primer jugador nacido en 2006 en llegar a esta instancia, prolongando la tradición de nuevas generaciones destacadas que han marcado la élite del tenis mundial. Mientras tanto, Davidovich asegura como mínimo el puesto 14º tras su avance.
Una jornada que no solo redefine el futuro de dos tenistas españoles, sino que ejemplifica el vigor renovado del tenis en España, capaz de responder a las bajas tempranas con la aparición de nuevos referentes.
