Durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, actual líder del partido y candidato a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales, lanzó duras críticas hacia el Gobierno de Pedro Sánchez y cuestionó su gestión tanto en materia política como en la reciente tragedia ferroviaria ocurrida en Urda, Toledo.
Feijóo subrayó que el presidente Sánchez prioriza el ejercicio del poder como un fin en sí mismo, dejando a un lado la verdad, la ley y el respeto institucional. Según sus palabras, en estos últimos ocho años el Ejecutivo ha utilizado las instituciones para que estas obedezcan al Gobierno, en lugar de servir a todos los ciudadanos. Esta afirmación la realizó en presencia de presidentes autonómicos y líderes territoriales del PP, destacando que para Sánchez "el relato es lo único que cuenta" y que la legalidad se retuerce o ignora.
En relación con la gestión del trágico accidente ferroviario ocurrido en Urda, Feijóo denunció que el Gobierno trató de evadir responsabilidades y buscar un responsable externo. "Incluso esta tragedia se gestiona pensando en el poder como el único fin. El Gobierno buscaba quitarse la responsabilidad y a quién endosársela", afirmó con dureza. En este contexto, mostró su respaldo a los trabajadores de Adif y Renfe, incluidos maquinistas y controladores, señalando que la seguridad, el mantenimiento y la supervisión parecen invisibilizados. A su juicio, hay una falta evidente de responsabilidad política tras sonados fallos en la misma línea, como en los accidentes de Adamuz y Urda.
El líder del PP fue especialmente crítico con el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Óscar Puente, acusándolo de priorizar su partido por encima de las víctimas del accidente. Feijóo recordó que Puente describió el periodo posterior al incidente como un "calvario", pero apuntó que el verdadero calvario es el de las familias afectadas, no el suyo. Además, denunció que el PSOE está encargando sondeos para decidir si cesa al ministro, una práctica que, según él, revela un bajo nivel moral y una ausencia de ética en la gestión política: "Están encargando encuestas para ver si le cesan o no. Están con sondeos para ver si les resulta rentable cesarlo o no; eso da cuenta del nivel moral de esta gente, que es ninguno".
Feijóo concluyó su intervención apelando al voto en las próximas elecciones generales del 29 de noviembre, asegurando que el objetivo del PP es la "reconstrucción nacional". Recalcó que el problema de España no es el país en sí, sino su actual gobernanza, y que la ciudadanía tiene la responsabilidad de cambiarla: "A estas alturas ya es lo de menos si se van o no, los dimiteremos en las urnas porque la mejor España merece el mejor gobierno también. No es España la que falla, es su Gobierno".
Finalmente, el candidato popular se definió como un gestor eficaz y profesional, en contraste con lo que considera una administración gubernamental desordenada y falta de liderazgo: "España no necesita al frente de sus instituciones a un influencer. Necesita alguien que quiera y sepa gobernar y, con toda humildad, digo: Yo sí sé hacerlo".
Así, Feijóo expuso la crítica situación política y social desde la óptica de la oposición mayoritaria, situando el debate nacional en la necesidad de un cambio político profundo en noviembre. Su discurso reflejó la insatisfacción con la gestión del Ejecutivo en momentos complejos para España, concretamente relacionados con la seguridad pública y la responsabilidad institucional.
