Su Majestad el Rey Felipe VI fue sometido con éxito a una intervención quirúrgica para tratar cataratas en su ojo izquierdo en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega de Oviedo, según comunicaron fuentes oficiales de la Casa del Rey pasada la medianoche del sábado. La operación se desarrolló sin complicaciones y en un tiempo aproximado de media hora, finalizando alrededor de las 21:30 horas.
Esta intervención representa la primera cirugía a la que se somete el monarca desde su proclamación en junio de 2014, destacando además su carácter rutinario y habitual para esta dolencia ocular. A pesar de la presencia de cataratas, el Rey mantuvo con normalidad el cumplimiento de su agenda oficial durante los días previos en Oviedo, y no evidenció molestias en sus compromisos institucionales.
El tratamiento de las cataratas, una condición producida por la opacificación gradual del cristalino que provoca una pérdida paulatina de nitidez visual, consiste en la extracción de la lente natural del ojo y la sustitución por una lente intraocular artificial. Expertos oftalmológicos consultados por ABC explican que esta patología suele afectar frecuentemente a ambos ojos, pero en el caso de Felipe VI no se contempla, por ahora, una segunda operación en el ojo derecho.
Tras la intervención, Su Majestad permanecerá ingresado en el centro sanitario de Oviedo durante la noche como medida de precaución. Previamente a esta cirugía, el Rey había completado una intensa agenda institucional ligada a los Premios Princesa de Asturias, cuya clausura tuvo lugar la mañana del sábado y que incluyó una visita al Pueblo Ejemplar en Llanes.
Con esta operación, el Rey finaliza su estancia en el Principado de Asturias y se prepara para reanudar su actividad pública el próximo lunes a las 18 horas con la inauguración del curso académico de las Reales Academias en Madrid. La Casa del Rey ha informado puntualmente sobre el desarrollo exitoso de la intervención, confirmando la buena evolución y ausencia de complicaciones.
En definitiva, esta operación representa una intervención menor que no ha afectado el desarrollo habitual de la agenda del monarca, quien continúa con sus responsabilidades institucionales tras este procedimiento oftalmológico llevado a cabo con éxito en la capital asturiana.
