En una noche cargada de emoción y baloncesto de alto nivel en el Palacio de Deportes, el Panathinaikos venció al Real Madrid en un duelo que se decidió en la prórroga, poniendo fin a la racha ganadora del conjunto madrileño en la Euroliga, según informa El Mundo.
El encuentro tuvo como protagonistas a los griegos comandados por el entrenador Željko Obradovic, cuya experiencia y estrategia resultaron decisivas para superar a un Real Madrid que mostró coraje a pesar de las bajas importantes que afrontaba.
Kendrick Nunn fue el estandarte del Panathinaikos, sumando un total de 33 puntos, de los cuales 23 llegaron en el último cuarto, un desempeño excepcional que fue clave para forzar la prórroga y finalmente conseguir la victoria. Su capacidad para anotar en momentos críticos marcó la diferencia en un partido muy igualado.
Por parte del Real Madrid, destacaron las actuaciones de Andrés Feliz y Alberto Abalde. Feliz aprovechó la oportunidad dada la ausencia de otros jugadores habituales, aportando en defensa y ataque, mientras que Abalde ofreció un rendimiento impresionante, convirtiéndose en el máximo anotador local y manteniendo la competitividad constante del equipo blanco hasta el último segundo.
La victoria del Panathinaikos no solo supone un golpe para el Real Madrid en la Euroliga, sino que también subraya la capacidad del equipo griego para imponerse fuera de casa frente a uno de los grandes del baloncesto europeo. La intensidad defensiva y la eficacia en ataque del conjunto heleno fueron los factores determinantes en el desenlace del partido.
Este resultado impacta en la clasificación y en la moral de ambos conjuntos de cara a los próximos encuentros en la competición, mostrando que los enfrentamientos en esta Euroliga mantienen un nivel competitivo elevado y abierto hasta el último instante. El Real Madrid deberá ahora superar las dificultades generadas por sus bajas y buscar respuestas para recuperarse rápidamente de esta derrota en el Palacio.
