El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo, junto con los centros de Ciudad Real y apoyo de otros profesionales, ha concluido ya las autopsias correspondientes a las 69 personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo. Así lo ha comunicado el Centro Integrado de Datos (CID), que proporciona un balance provisional sobre la situación tras la tragedia. Hasta la fecha, se han podido identificar a 36 personas entre los fallecidos. De estas, 27 notificaciones ya han sido comunicadas a sus familias —un grupo compuesto por 18 hombres y 9 mujeres— y la identificación de los 9 restantes se notificará con la máxima rapidez posible. Todo el proceso de identificación se ha efectuado principalmente mediante el análisis de huellas dactilares, trabajo llevado a cabo por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.
El CID también ha informado sobre las denuncias de personas desaparecidas relacionadas con el siniestro. En las diferentes comandancias de la Guardia Civil ubicadas en Toledo, Madrid, Sevilla, Logroño y Ciudad Real se han registrado 72 denuncias de familiares y allegados. De estas, 38 se presentaron en Toledo y 24 en Madrid, siendo menor el número en las otras zonas. Por otro lado, cinco personas desaparecidas han sido localizadas con vida, dejando activas actualmente 67 denuncias. Entre las personas aún no localizadas, 14 son ciudadanos extranjeros provenientes de diversos países, como Argentina, Australia, Canadá, Estados Unidos, Francia, Japón, México, República Checa, Túnez y Venezuela.
Las labores para realizar las autopsias y la identificación se han desarrollado sin interrupciones desde el pasado miércoles con rigor y rápida respuesta, contando con la participación de más de 60 profesionales. En concreto, han trabajado 12 médicos forenses de Toledo, 4 de Ciudad Real y 2 de Cáceres, además de asesoramiento de médicas forenses del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. También han intervenido técnicos de autopsia de diversas provincias y nueve expertos del Instituto Nacional de Toxicología encargados de las pruebas ADN post mortem. En cuanto a la Guardia Civil, 27 agentes del Servicio de Criminalística y Policía Judicial han contribuido a identificar a las víctimas mediante huella dactilar y el análisis genético familiar.
Además, el Instituto de Medicina Legal cuenta con un equipo de apoyo psicológico que incluye a tres especialistas de Toledo y otra más proveniente de Órganos con Jurisdicción Estatal, para asistir a las víctimas y sus familiares en esta crisis. El apoyo logístico a estas labores ha sido proporcionado por la Unidad Militar de Emergencias (UME), que colaboró en las tareas encuadradas dentro del Instituto de Medicina Legal de Toledo.
Este trabajo conjunto entre diferentes instituciones y cuerpos especializados refleja la coordinación y esfuerzo que se ha venido desarrollando para atender las consecuencias del accidente ferroviario en Urda, que continúa siendo objeto de atención para garantizar la correcta identificación de todas las víctimas y el acompañamiento a sus familiares.
