El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha tildado de “charlotada” la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre. A pesar de expresar respeto por el derecho a huelga y manifestación, Bermúdez de Castro ha cuestionado duramente el sentido de esta movilización y ha vinculado las protestas educativas a intereses vinculados al Partido Popular (PP).
Durante su intervención en la Comisión de Hacienda de las Cortes de Aragón, el consejero ha reiterado las críticas que ya realizó en mayo respecto a las movilizaciones de la comunidad educativa. En esta línea, insistió en que “las camisetas verdes solo se planchaban cuando gobernaba el PP”, una referencia a las concentraciones en defensa de la educación pública que periodicámente se han producido en la comunidad autónoma y que históricamente han cobrado visibilidad durante etapas de gobierno popular.
Sobre la convocatoria de la huelga general de la próxima semana, Bermúdez de Castro afirmó tajantemente: “No estoy en contra de las huelgas, qué va, pienso que tienen derecho a convocar la charlotada de la semana que viene. Sí, sí, una huelga en contra de la oposición, increíble”. Esta declaración refleja la percepción del consejero sobre el trasfondo político de las protestas más recientes y su desacuerdo con su justificación y momento.
Además, el responsable autonómico comparó las manifestaciones docentes con las de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado de Aragón (FAPAR), señalando que “solo se manifiesta cuando está el PP”. Este señalamiento fue repetido aludiendo a episodios de protestas que tuvieron lugar durante la gestión del Partido Popular en la comunidad y sugiriendo que existe una relación directa entre estas movilizaciones y la oposición política.
La polémica en torno a las protestas educativas no es nueva en el Ejecutivo aragonés. El pasado mes de mayo, en el contexto de una huelga de tres días contra la gestión educativa del actual Gobierno encabezado por Jorge Azcón, Bermúdez de Castro ya había usado un argumento similar en una comparecencia en las Cortes autonómicas para restar legitimidad a las movilizaciones.
Este discurso coincide con la presentación del proyecto presupuestario para 2027, cuyo volumen asciende a 9.594,7 millones de euros, lo que supone un incremento del 12% respecto a las cuentas aprobadas para 2024. Durante la exposición ante la comisión parlamentaria, Bermúdez de Castro resaltó las medidas fiscales que forman parte del acuerdo entre el PP y Vox, destacando también que el aumento previsto de ingresos está vinculado a la evolución positiva de la actividad económica, el empleo y el consumo.
No obstante, el consejero subrayó que el incremento presupuestario no soluciona los problemas estructurales del sistema de financiación autonómica, puesto que estos siguen limitando las capacidades del Gobierno de Aragón para responder a las necesidades públicas. Esta precisión añade un marco más amplio a las críticas vertidas, tanto sobre las movilizaciones como respecto a la situación institucional en la que se encuentran las cuentas autonómicas.
Por su parte, en la ciudad de Huesca, centenares de manifestantes protagonizaron una histórica pitada al alcalde Jorge Azcón durante una protesta en defensa de la escuela pública, donde se denunció el complicado estado de la infraestructura educativa, incluyendo la existencia de aulas en barracones, lo que pone en evidencia las tensiones sociales y políticas que continúan vivas en el ámbito educativo aragonés.
