Ecologistas en Acción ha solicitado al Gobierno de Castilla-La Mancha que elabore de manera urgente los planes autonómicos de mejora de la calidad del aire, exigidos desde hace años, ante la persistente contaminación por ozono en la región. Esta petición surge tras el análisis de los datos incluidos en el informe anual sobre contaminación por ozono en España, que recoge mediciones efectuadas entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026.
El informe, realizado con datos de cerca de 500 estaciones oficiales de medición repartidas por todo el país —27 de ellas ubicadas en Castilla-La Mancha—, revela que el problema del ozono afecta a una proporción significativa de la población regional. En concreto, entre 2024 y 2026, el 47% de los habitantes de Castilla-La Mancha, alrededor de un millón de personas, resultaron afectados por este contaminante atmosférico.
El ozono a nivel del suelo es un gas perjudicial para la salud que puede desencadenar problemas respiratorios y agravar enfermedades cardiovasculares. Por ello, Ecologistas en Acción ha insistido en la necesidad de implementar políticas eficaces que permitan reducir sus niveles y proteger a los ciudadanos. La organización ecologista considera que la ausencia prolongada de planes autonómicos específicos ha contribuido a la persistencia de esta problemática.
Castilla-La Mancha es una de las regiones que más ha venido experimentando episodios de contaminación por ozono, debido en parte a las condiciones climáticas y a la presencia de contaminantes precursores entre los que se incluyen óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles. Estos elementos reaccionan en la atmósfera bajo la influencia de la radiación solar para formar ozono troposférico.
Por ello, la organización reclama que se definan con urgencia medidas estructurales que aborden tanto las fuentes contaminantes como las condiciones que favorecen la formación y acumulación de ozono. Se trata, según Ecologistas en Acción, de un paso imprescindible para alcanzar una mejora real de la calidad del aire y proteger la salud de la población, especialmente los colectivos más vulnerables.
La petición se presenta en un contexto en el que la legislación europea y española fomenta la adopción de planes de mejora de la calidad del aire, orientados a cumplir con los valores límite definidos para diferentes contaminantes. Sin embargo, Castilla-La Mancha no cuenta todavía con dichos planes aprobados o plenamente en vigor, lo que según la organización pone en riesgo la salud pública y no contribuye a la reducción de emisiones en la región.
Por todo ello, Ecologistas en Acción insta al Gobierno autonómico a dejar atrás la etapa de retrasos y a actuar con diligencia para implementar cuanto antes estos planes y otras iniciativas que también impliquen la participación ciudadana y medidas de concienciación pública. El objetivo final es contener y revertir los efectos nocivos del ozono, mejorando la calidad de vida de la población castellanomanchega.
