Los Mossos d'Esquadra desplegaron un dispositivo en las inmediaciones de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) para impedir la entrada al campus de Vito Quiles, un conocido agitador de extrema derecha, que tenía prevista su participación en un acto el lunes a las 18 horas. Según confirmó Quiles, no llegó a acceder a la universidad y desplazó a sus seguidores al centro comercial Ikea en Sabadell.
Aunque Quiles no logró entrar, la ausencia no evitó que se produjeran incidentes entre grupos de jóvenes a favor y en contra de su presencia. Unas 500 personas, convocadas por movimientos antifascistas, se concentraron en la Plaça Cívica de la UAB, donde se registraron enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra. Los manifestantes, contrarios a la celebración del acto, lanzaron limones, bolas con pintura y diversos objetos contra los antidisturbios, que respondieron con cargas policiales para dispersar a los congregados.
El evento convocado por Quiles carecía de autorización oficial por parte del centro universitario. La Universitat Autònoma de Barcelona comunicó que nadie había solicitado permiso para realizar actos dentro de sus instalaciones y, ante el riesgo de altercados, pidió al Departament de Interior que impidiera el acceso al campus del agitador ultra. Argumentaron esta petición con el precedente de la semana anterior en Pamplona, donde un acto de similar naturaleza organizado por Quiles culminó en altercados.
La historia de conflictos en torno a Quiles y la UAB no es nueva. Hace aproximadamente un año, su convocatoria en la misma universidad originó enfrentamientos entre grupos ultras y colectivos antifascistas, que requirieron la intervención policial para restablecer el orden. En esta ocasión, la Generalitat, a través del Departament de Interior, garantizó a la universidad que la actividad no se llevaría a cabo en el campus y que se impediría el acceso a Quiles si intentaba llegar.
Los controles policiales en las rotondas y accesos a la universidad formaron parte de esta estrategia de prevención y contención. A pesar de las medidas, la tensión entre manifestantes y las fuerzas de seguridad evidenció el clima de confrontación que la presencia de Quiles genera en entornos académicos y sociales.
Este nuevo episodio en la Universitat Autònoma se enmarca en una gira que Quiles ha estado realizando por diferentes ciudades, y que habitualmente genera protestas y movilizaciones en contra de los discursos de esta figura considerada por muchos como provocadora y de ideología extrema. Tras impedirse su acceso a la UAB, el agitador instó a sus seguidores a reunirse en otro punto fuera del campus, demostrando la dificultad para controlar completamente sus actos y su impacto social.
Los hechos registrados en la UAB reflejan el desafío que supone mantener la convivencia y la seguridad en espacios públicos educativos ante la irrupción de figuras controvertidas y las respuestas ciudadanas que éstas generan. La actuación policial ha sido clave para evitar un enfrentamiento mayor, aunque no pudo impedir los choques derivados de las tensiones políticas y sociales existentes en estos contextos.
