El pasado domingo 1 de noviembre se celebró la 42ª edición del maratón de Nueva York, una jornada histórica para el atletismo español por la despedida en la distancia del campeón alavés Martín Fiz. A sus 63 años, Fiz completó por última vez la mítica carrera de 42 kilómetros y 195 metros en Central Park, un ciclo que cerró justo mientras el sueco Andreas Almgren, de 31 años, conquistaba la victoria.
La carrera de Fiz fue especialmente emotiva porque contó con la compañía de su hijo Alex, que debutaba en la distancia bajo la exigencia impuesta por su padre de completar el recorrido por debajo de las tres horas. Ambos atletas demostraron su fortaleza a lo largo del recorrido que incluye las duras cuestas finales en la Quinta Avenida y la calle 59. Pese al esfuerzo intenso, con episodios de fatiga que rozaron el desgaste extremo, lograron concluir con tiempos muy próximos a sus objetivos: Alex con 3 horas, 1 minuto y 11 segundos, y Martín con sólo dos segundos más.
Martín Fiz reconoció que con la edad ha perdido fuerza muscular, lo que limita su capacidad para mantener el ritmo de años anteriores. Sin embargo, destacó que para él la satisfacción está en combinar disfrute con esfuerzo, un reflejo de su filosofía de vida basada en sacrificio y compromiso deportivo. “Podríamos haber corrido a un ritmo más suave y disfrutar del maratón, pero prefiero disfrutar sufriendo”, afirmó.
Al mismo tiempo que Martín Fiz cerraba esta etapa personal, Andreas Almgren emergía con fuerza en la ciudad de Nueva York, ganando la prueba y anunciando una nueva etapa para el atletismo europeo en esta emblemática competición.
El maratón de Nueva York reunió así una escena singular donde la gloria de un joven campeón contraste con la despedida llena de dignidad y esfuerzo de uno de los grandes referentes del atletismo español. Esta edición quedará en la memoria tanto por la victoria del atleta sueco como por el emotivo adiós de un Marathon Man que ha dejado una huella imborrable en España.
El evento fue además escenario del debut en la larga distancia de Alex Fiz, quien probablemente continuará la tradición familiar de pasión por el atletismo, bajo la tutela y el ejemplo de su padre, un corredor que ha contribuido al desarrollo y popularización del maratón en España.
